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Visión 2020: El derecho a ver

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó en 1999 la iniciativa mundial “Visión 2020: El derecho a ver”.

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El Día Mundial de la Vista, que se celebra anualmente el día 10 de octubre, se centra este año en el problema mundial de la ceguera, coincidiendo con la iniciativa “Visión 2020: El derecho a ver” que se lanzó en 1999 y cuyo objetivo es la eliminación de la ceguera evitable en 2020.

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Visión 2020: El derecho a ver

El Día Mundial de la Vista gira en torno al compromiso de los gobiernos de garantizar un mejor acceso a la prevención y al tratamiento de las afecciones oculares. El acceso a la atención oftalmológica, que reduce la magnitud de la ceguera evitable, es parte del derecho a la salud. Las acciones desarrolladas en todo el mundo con este motivo pretenden sensibilizar a la opinión pública acerca de la importancia de la prevención y el tratamiento de la pérdida de visión.

Visión 2020 es una iniciativa conjunta de la OMS y del Organismo Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB). En ella participan también otros organismos de las Naciones Unidas, gobiernos, organizaciones de atención oftalmológica, profesionales de la salud, instituciones filantrópicas e individuos, que colaboran de forma asociada para eliminar la ceguera evitable. La celebración del Día Mundial de la Vista brinda la oportunidad de aumentar el grado de sensibilización y compromiso a fin de garantizar a todos el derecho a ver.

En la actualidad se calcula que aproximadamente 1.300 millones de personas viven en todo el mundo con alguna forma de deficiencia de la visión, tanto de lejos como de cerca, porque no reciben la atención que necesitan para afecciones como la miopía, la hipermetropía, el glaucoma y las cataratas, según el primer Informe mundial sobre la visión publicado por la OMS en el marco de la iniciativa Visión 2020. Con respecto a la visión de lejos, 188,5 millones de personas tienen una deficiencia visual moderada, 217 millones tienen una deficiencia visual de moderada a grave y 36 millones son ciegas. Por otro lado, 826 millones de personas padecen una deficiencia de la visión de cerca.

La combinación de una población creciente y cada vez más envejecida aumentará significativamente el número total de personas con enfermedades oculares y deficiencia visual, ya que la prevalencia aumenta con la edad; la mayoría de las personas con visión deficiente tienen más de 50 años. En España, al menos cinco de cada diez personas utilizan algún sistema de corrección visual; es decir, que cerca de 25 millones de personas usan gafas o lentillas, la mitad de ellos por miopía, según datos del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas.

Las principales causas de la visión deficiente son los errores de refracción no corregidos,  las cataratas, la degeneración macular relacionada con la edad, el glaucoma, la retinopatía diabética, la opacidad de la córnea y el tracoma (infección bacteriana). La proporción de deficiencia visual atribuible a las cataratas es mayor en los países de ingresos bajos y medianos que en los de ingresos altos, mientras que en estos son más frecuentes las enfermedades como la retinopatía diabética, el glaucoma y la degeneración macular relacionada con la edad.

Hasta el 80 por ciento de los casos de ceguera son evitables, bien porque son resultado de afecciones prevenibles (20 por ciento) bien porque pueden tratarse (60 por ciento) hasta el punto de recuperar la visión. La prevención y el tratamiento de la pérdida de la visión se encuentran entre las intervenciones de salud más eficientes y que dan mejores resultados. Por ejemplo, el error de refracción no corregido se puede subsanar con gafas, mientras que la cirugía de las cataratas puede restaurar la visión. Por otra parte, la diabetes, especialmente la diabetes de tipo 2, puede afectar a la visión si no se detecta y trata, y cada vez son más las personas que padecen este problema; en concreto, casi todas las personas con diabetes padecerán alguna forma de retinopatía a lo largo de su vida.

Como en tantos otros aspectos de la salud, los exámenes oftalmológicos de rutina y la consulta al especialista tras la aparición de cualquier síntoma o anomalía son imprescindibles para garantizar una visión en perfecto estado.

Artículo confeccionado con información de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

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