Inicio Salud Síntomas temp...

Síntomas tempranos de demencia: ¿Es posible anticiparse?

Un diagnóstico precoz posibilita un tratamiento temprano y óptimo

Compartir

Aunque no hay ningún tratamiento que pueda curar la demencia o revertir su evolución progresiva, a día de hoy existen numerosas investigaciones y tratamientos nuevos que se encuentran en diversas etapas de ensayos clínicos. La prevención sí es posible.

PÁGINA SALUD

Síntomas tempranos de demencia: ¿Es posible anticiparse?

La demencia en general y el alzhéimer en concreto no son una consecuencia inevitable del envejecimiento, ya que no afectan únicamente a personas mayores: casi el 9% de los casos corresponden a la demencia precoz (aquella cuyos síntomas comienzan a aparecer antes de los 65 años). De acuerdo con los estudios realizados en España, recogidos en el Plan Integral de Alzheimer y otras Demencias (2019-2023), la prevalencia de esta enfermedad ronda el 0,05% entre las personas de 40 a 65 años, sube al 1,07% entre las de 65-69 años y al 6,9% en las de 75-79 años, para alcanzar el 12,1% en las de 80-84, el 20,1 entre las de 85-89, y el 39,2% entre los mayores de 90 años. Uniendo estas cifras con los datos de población del INE, el número de personas afectadas en España por algún tipo de demencia supera las 700.000 entre los mayores de 40 años. Debido al envejecimiento poblacional, en 2050 el número de pacientes se habrá duplicado en nuestro país y se acercará a los dos millones de personas.

La demencia es un síndrome (generalmente de naturaleza crónica o progresiva) que se caracteriza por el deterioro de la función cognitiva, de forma más intensa que lo que podría considerarse una consecuencia del envejecimiento normal. Afecta a la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio, y frecuentemente va precedido por el deterioro del control emocional, el comportamiento social o la motivación. La demencia es causada por diversas enfermedades y lesiones que afectan al cerebro de forma primaria o secundaria, como la enfermedad de Alzheimer o los accidentes cerebrovasculares.

Los primeros signos de alerta de la enfermedad de Alzheimer o en cualquier otra manifestación de demencia pueden incluir: cambios en la personalidad, deterioro en la capacidad de movimiento o al caminar, dificultad para comunicarse, bajo nivel de energía, pérdida de memoria, alteraciones de estado de ánimo, problemas de atención y orientación,  incapacidad para resolver operaciones aritméticas sencillas.

La aparición de cualquiera de estos síntomas puede ser el momento para solicitar una evaluación por un médico cualificado, que determine si la pérdida de memoria u otro síntoma de los descritos está aumentando en frecuencia o gravedad, o interfiriendo en las actividades de la vida cotidiana.

Aunque la edad es el principal factor de riesgo de la demencia, los estudios demuestran que se puede reducir su incidencia haciendo ejercicio con regularidad, evitando el tabaco y el uso nocivo del alcohol, así como mediante una alimentación saludable y un paralelo control del peso, y manteniendo unos niveles correctos de la tensión arterial y las concentraciones de colesterol y glucosa en la sangre. Otros factores de riesgo sobre los que también se puede actuar de forma preventiva son la depresión, el bajo nivel educativo, el aislamiento social y la inactividad cognitiva.

Ante la sospecha de que alguno de los síntomas mencionados pueda implicar la existencia de la enfermedad, es necesario buscar el consejo de un profesional médico, de forma precoz si es posible. De esta manera también será posible descartar otras causas posibles de la pérdida de memoria que requieran su propio tratamiento, como podría ser el caso de la enfermedad de Parkinson, las interacciones entre medicamentos o trastornos nutricionales o metabólicos. Por otra parte, también es posible recetar ciertos medicamentos que ayuden a retrasar la progresión o aliviar algunos de los síntomas de la enfermedad. Estos tratamientos son más eficaces en las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer, por lo que la detección temprana y el diagnóstico son importantes.

Artículo confeccionado con información de la Organización Mundial de la Salud y Alzheimer’s Association.