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Peligro, gente roncando

En ocasiones puede ser causa de disgustos, tragedias, divorcios e incluso pensamientos criminales.

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Al dormir, los músculos de la garganta se relajan y la lengua se retrae en la boca, lo que puede bloquear parcialmente las vías respiratorias y vibrar. Ahí empieza el drama, es decir: el ronquido. Cuanto más se estrechan las vías respiratorias, más fuerza genera el flujo de aire y más aumenta la vibración del tejido, lo que produce un ronquido más ruidoso.

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Peligro, gente roncando

Según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología, el 20% de los hombres ronca de forma habitual, frente al 10% de las mujeres; así, es más fácil que te toque una pareja roncadora que aciertes la pedrea del sorteo de Navidad. Roncar es más una desgracia (sobre todo para tu pareja) que una enfermedad, pero no por ello resulta menos enojoso.

Casi todas las personas roncan de vez en cuando, pero para algunas puede ser un problema crónico. En algunas ocasiones el ronquido también puede indicar la existencia de una enfermedad grave. Las alteraciones en la anatomía de la boca suelen ser la causa principal del ronquido, entre ellas hay que señalar las siguientes: un paladar blando bajo y grueso puede estrechar las vías respiratorias; las personas con sobrepeso pueden tener tejidos adicionales en la parte posterior de la garganta, lo que causaría un estrechamiento de las vías respiratorias. De la misma manera, si la parte de tejido triangular que cuelga del paladar blando (úvula) está alargada, puede obstruir el flujo de aire y aumentar la vibración.

Entre los numerosos factores que pueden causar ronquidos hay que destacar los siguientes: tener sobrepeso; consumir alcohol antes de dormir, ya que el alcohol relaja los músculos de la garganta y disminuye las defensas naturales contra la obstrucción de las vías respiratorias; padecer problemas nasales (congestión nasal crónica o tabique nasal desviado); neoplasias en las fosas nasales (pólipos nasales); problemas de insomnio; posición al dormir (los ronquidos son más frecuentes y fuertes al dormir boca arriba, debido a que el efecto de la gravedad estrecha las vías respiratorias); tono muscular deficiente, que puede ser causado por el envejecimiento o por el uso de pastillas para dormir, antihistamínicos o alcohol.

Otro factor de riesgo a la hora del ronquido es el género, ya que como hemos dicho los hombres roncadores duplican a las mujeres. No obstante, ellas también roncan, a pesar de que las mujeres tienden a subestimar sus ronquidos, tanto en frecuencia como en volumen. Es más, según un estudio publicado en el Journal of Clinical Sleep Medicine, las mujeres roncan tan fuerte como los hombres, con una intensidad de ronquido máxima promedio de 50 decibelios (51,7 decibelios entre los hombres), aunque solo el 40% lo había reconocido antes del estudio. En las mujeres, este problema suele aparecer (o agudizarse) después de la menopausia.

Algunas veces, el ronquido puede ser señal de un trastorno llamado apnea del sueño, que en casos extremos podría ocasionar accidentes cerebrovasculares y otras complicaciones. Se caracteriza porque el durmiente deja de respirar total o parcialmente durante más de 10 segundos en repetidas ocasiones durante el sueño. La sospecha de este trastorno debe ser comunicada inmediatamente al médico.

Si la gente evita ponerse a tu lado en los vuelos de larga duración o tu pareja te mira con odio al desearte buenas noches, es posible que haya llegado el momento de intentar afrontar el problema de los ronquidos. Pero no te engañes, la cosa no es fácil. Lo más común es mirar los factores de riesgo e intentar evitarlos; en otras palabras: perder peso; evitar el alcohol y los sedantes antes de irte a la cama; dormir de costado; usar tiras elásticas para dilatar las fosas nasales; elevar la cabecera de la cama unos 10 cm (las ortopedias venden unos dispositivos para ello llamados “pata de elefante”); utilizar dispositivos bucales que evitan el desplazamiento de la mandíbula.

Si todo esto falla y no padeces apnea del sueño (la máquina Cpap que evita la apnea, también elimina los ronquidos) piensa en comprarle a tu pareja unos buenos tapones para los oídos o una máquina de ruido blanco, un dispositivo que produce un sonido homogéneo e ininterrumpido para cancelar otros ruidos presentes en el ambiente. En último término, y si tus hijos ya han volado del nido, dejando espacios vacíos en el hogar, búscate un hueco en otra habitación y regálale a tu pareja un poco de felicidad nocturna.

Artículo confeccionado con información de Medline Plus (Biblioteca Nacional de Medicina, EE.UU.) y Mayo Clinic.