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Enfermedad por nuevo coronavirus COVID-19

Prevención y cuidado de los mayores ante esta situación

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La epidemia originada hace pocos meses en China y ya considerada pandemia por la OMS, afecta a un número significativo de la población mundial y está suponiendo un reto para las autoridades sanitarias y la comunidad científica, convirtiéndose en algo que nos afecta a todos y contra lo que todos podemos hacer algo.

SALUD

Enfermedad por nuevo coronavirus COVID-19

Después de unos años en los que desde las instituciones y la propia sociedad se ha intentado reconocer el papel de los mayores y concienciarles de la importancia de permanecer social y físicamente activos, probablemente, al menos en España, tenemos un colectivo en buena medida implicado e interesado en el mundo en que vive. Por eso, se hace tan difícil pedir a una persona de, por ejemplo, 75 años con un aceptable estado de salud, que deje de salir con los amigos a jugar a las cartas o tomar café, que evite ver a los nietos en la medida de lo posible, que no coja el transporte público y en definitiva que, si es posible, se quede en casa tranquilo y salga sólo lo imprescindible. Pero las circunstancias mandan.

El COVID-19 se ha convertido en una enfermedad en la que parece que se desarrollan casos graves con más frecuencia en las personas mayores y en las que padecen algunas enfermedades crónicas. Además, debido a su velocidad de trasmisión y de contagio, como estamos viendo a diario en los informativos, puede poner a prueba nuestro Sistema Sanitario, exigiendo muchos más recursos y personal del que tenemos disponible.

Pero aclaremos un poco como es la enfermedad, frente al bombardeo de información que estamos recibiendo.

Por los datos que se van teniendo fundamentalmente de China, se trata de una infección que en la mayoría de los casos (hasta en un 80%) tiene una sintomatología leve, cuyos síntomas más comunes serían fiebre (37, 3º o más), tos seca y sensación de falta de aire. Algunos afectados también pueden presentar síntomas digestivos como diarrea y dolor abdominal.  Sin embargo, esta infección puede ser mucho más grave causando neumonía, dificultad importante para respirar, fallo renal o incluso la muerte. Los casos más graves generalmente ocurren en personas de edad avanzada o que padecen alguna enfermedad crónica como patologías cardiovasculares, respiratorias o inmunodeficiencias. Los principales grupos vulnerables, por tanto, son los mayores de 60 años y las personas con hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades pulmonares crónicas, cáncer, inmunodeficiencias y también las embarazadas por un principio de precaución.

La enfermedad por el nuevo Coronavirus parece que se trasmite por contacto con las secreciones respiratorias que se generan con la tos o estornudo de una persona afectada. El riesgo de contagio se da fundamentalmente en dos situaciones: por contaminación de objetos o superficies, ya que las secreciones (gotículas) de la persona infectada caen sobre objetos y superficies que la rodean (de ahí también la importancia de que los enfermos usen mascarilla). Posteriormente, las personas se pueden contagiar al tocar esos objetos o superficies y luego llevarse las manos a la nariz, los ojos o la boca. La otra situación de riesgo para el contagio se produce al inhalar las secreciones (gotículas) que haya esparcido una persona con COVID-19 al toser o exhalar cerca de nosotros. De ahí la importancia de lavarse las manos con frecuencia y mantenerse a más de 1-2 metros de distancia de una persona que se encuentre enferma.

Ante esta situación, las recomendaciones generales desde las instituciones, desde la OMS y desde la comunidad científica son muy claras respecto a la población general y especialmente respecto a los mayores y se pueden resumir en la necesidad de que las personas se aíslen limitando al máximo su actividad y contacto social. Esto nos va a llevar a pasar muchas horas en casa, probablemente en soledad o acompañados de los medios de comunicación que con su constante baile de cifras nos pueden inducir alarma y nerviosismo. Probablemente mejor sería dedicar buena parte del tiempo a actividades que puedan llevarnos a otras realidades como la novela, la música o el coleccionismo. Hay que cuidar el bienestar psicológico y emocional y esto no va a ser fácil si no podemos ver a los amigos y a los nietos. Pensemos que mientras mejor adoptemos estas medidas, más corto será este periodo y menos gente se verá afectada. Vivimos una situación excepcional y afortunadamente en una sociedad mucho mejor y más preparada que nunca en la historia para hacerle frente. Ahora toca quedarse en casa y procurar disfrutar en lo posible de este esperemos que no muy largo retiro.

Información actualizada del COVID 19 del Ministerio de Sanidad:

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/home.htm

Preguntas y respuestas sobre la enfermedad de la Organización Mundial de la Salud

https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-coronaviruses

Artículo confeccionado con datos del Ministerio de Sanidad, la OMS y la Sociedad Española de Medicina Geriátrica