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Ante el COVID 19, recomendaciones para pacientes oncológicos.

Como cuidarse del virus siendo paciente oncológico.

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Frente a la pandemia del coronavirus, declarada así recientemente por la Organización Mundial de la Salud (OMS), varias sociedades científicas hacen una serie de recomendaciones generales para los pacientes con cáncer.

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Ante el COVID 19, recomendaciones para pacientes oncológicos.

Aunque hasta ahora no hay evidencia del comportamiento del COVID-19 en pacientes con enfermedades oncológicas, es posible que los pacientes sometidos a un tratamiento oncológico inmunosupresor puedan tener una mayor susceptibilidad al mismo y una mayor incidencia de complicaciones asociadas que la población general, tal y como ocurre con otras infecciones virales respiratorias como la gripe. El principal tratamiento oncológico asociado a inmunosupresión es la quimioterapia, por lo que, en los pacientes en tratamiento activo deberán extremarse las precauciones para evitar el contagio.

No hay evidencia de que el virus empeore la propia patología tumoral y en muchos casos tiene un curso clínico leve. Sin embargo, en el paciente oncológico podría asociarse a un cuadro clínico más severo, cuya gravedad podría verse incrementada si se asocian otros factores como la edad avanzada o la presencia de otras comorbilidades.

La situación de cada paciente será además variable y dependerá del tipo de inmunodeficiencia que presenta, bien sea de tipo celular o de anticuerpos, del tratamiento que esté llevando actualmente, así como de otros posibles factores médicos (como edad, padecer o no una enfermedad pulmonar crónica, etc.). Las precauciones que deben tomar estos pacientes inmunodeprimidos para evitar contagiarse por el nuevo coronavirus son, en principio, las mismas que para la población general, aunque con algunos matices.

Las principales recomendaciones a seguir para evitar el contagio por el nuevo coronavirus en este grupo de pacientes inmunodeprimidos comprenden:

1. Mantener una higiene correcta. Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón durante al menos 20 segundos, o bien con un desinfectante para manos a base de alcohol (al menos 60% de alcohol), especialmente: después de ir al baño, antes de comer, después de sonarse la nariz, toser o estornudar y después del contacto directo con personas enfermas o su entorno. Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca antes de lavarse las manos. Debe realizarse la limpieza habitual de las superficies regularmente.

2. Emplear pañuelos desechables. Si no se tienen a mano pañuelos, no es conveniente taparse durante un estornudo con la mano, ya que son las extremidades que se utilizan para interactuar con los demás, por lo que es más conveniente taparse con la cara interna del antebrazo en el momento de toser o estornudar y lavarse las manos enseguida. Si utiliza un pañuelo desechable, luego tírelo a la basura.

3. Evitar el contacto cercano con personas que estén enfermas. Evitar el contacto o mantener una distancia de al menos dos metros con personas que padecen síntomas de infección respiratoria, (fiebre, tos, dolores musculares generalizados, dolor de garganta o dificultad respiratoria), y no compartir con ellas las pertenencias personales.

4. Tratar de seguir una correcta alimentación. El contagio de las infecciones respiratorias depende en gran medida de la fortaleza del sistema inmunológico. Una buena alimentación es clave para su organismo.

5. No se recomienda el uso de mascarillas. Los centros para la prevención y control de enfermedades no recomiendan que las personas que estén bien usen una máscara facial para protegerse de las enfermedades respiratorias, incluido el COVID-19. Las personas que muestran síntomas de estar infectadas por COVID-19 deben usar mascarillas para ayudar a prevenir la propagación de la enfermedad a otras personas. El uso de máscaras faciales también es crucial para los trabajadores de la salud.

6. Evitar el consumo de tabaco y alcohol. Además de ser perjudiciales para la salud, estas sustancias debilitan el sistema inmunológico, por lo que el organismo es más vulnerable ante enfermedades infecciosas.

7. Evitar compartir comida y utensilios (cubiertos, vasos, servilletas, pañuelos, etc.) y otros objetos sin limpiarlos debidamente.

La evolución del número de casos irá definiendo mejor el riesgo de contagio. En caso de que usted padezca una inmunodeficiencia primaria o secundaria (por ejemplo, esté con un tratamiento inmunosupresor) y tuviera una sospecha de que pueda haberse contagiado por coronavirus, deberá seguir los cauces habituales previstos por las autoridades sanitarias indicando su situación médica particular. Los pacientes inmunodeprimidos que desarrollen fiebre, tos, dolor de cabeza o dificultad respiratoria deben consultar a su médico especialista o al de Atención Primaria (mediante comunicación telefónica), indicando claramente cuáles son sus enfermedades crónicas y el tipo de tratamiento que toma de forma habitual. Su médico le preguntará por sus síntomas, dónde ha estado y con quién ha tenido contacto. La asistencia en el servicio de Urgencias, por tanto, debe ser preservada para los pacientes que presenten síntomas graves, a fin de evitar su colapso. En caso necesario estas autoridades podrán contactar con los especialistas habituales que le atienden en el tratamiento de su enfermedad, para precisar la necesidad de medidas extraordinarias.

Recomendaciones realizadas por las sociedades:

Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM)

Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) Sociedad Española de Inmunología (SEI)

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