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Mitos en la alimentación y nutrición de los mayores

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Mitos en la alimentación y nutrición de los mayores
Es básico tener una buena información sobre la alimentación y nutrición

Una dieta saludable, variada y equilibrada, debe aportar la energía necesaria para mantener la actividad diaria y un peso estable; es decir, lograr un equilibrio entre la ingesta energética y el consumo o gasto orgánico. La dieta equilibrada ha de responder a dos características esenciales: cantidad (1.750-2.500 kcal/día en mayores) y calidad (aporte energético equilibrado de los principales macronutrientes). 

Repasamos a continuación algunos de los mitos más frecuentes que se repiten en torno a la alimentación y la nutrición:

  • Las personas mayores apenas consumen energía cuando están encamadas.
  • Esto no es así, ya que aún en reposo o encamado se produce un consumo basal de energía, que es el gasto energético en reposo, y que en presencia de enfermedades (infecciones, quemaduras, etc.) puede incluso estar aumentado.

 

  • Cuanto más alimentos y nutrientes se ingieran mejor para el organismo.
  • La ingesta de alimentos y nutrientes debe cubrir el gasto energético total de cada persona, que depende de la edad, el sexo y, sobre todo, del grado de actividad física. Los excesos conducen a problemas de salud, como sobrepeso u obesidad.

 

  • No se deben tomar pescados como la sardina por ser ricos en grasas.
  • Esto no tiene sentido. Estos pescados son ricos en grasas poliinsaturados y ricos en omega 3.

 

  • La fruta no engorda porque tiene muy pocas calorías.
  • El aporte de calorías a través de la fruta dependerá de la cantidad de frutas consumidas y del tipo de estas. Son frutas muy energéticas el plátano, el aguacate, las aceitunas, la chirimoya, las uvas y el mango, mientras que tienen escaso aporte energético las que contienen mayor cantidad de agua: naranja, mandarina, melón, sandía, etc.

 

  • El zumo de naranja natural o envasado tiene el mismo valor nutritivo.
  • La vitamina C es muy inestable y frágil; por ello, para aprovechar todas sus propiedades, es mejor consumir el zumo inmediatamente extraído y no envasado. En todo caso, el zumo nunca debe sustituir a la fruta.

 

  • Tomar zumo de limón o de pomelo en ayunas quema las grasas del cuerpo.
  • No hay ningún alimento que en sí mismo “queme o disuelva” las grasas. La grasa del cuerpo se acumula debajo de la piel y entre los órganos. Para reducirla y movilizarla se requiere incrementar el gasto de energía mediante un ejercicio físico moderado (al menos 30 minutos al día).

 

  • La miel engorda más que el azúcar.
  • Depende de la cantidad que se tome de cada una: 1 g de miel aporta 3 kcal, mientras que 1 g de azúcar aporta 4 kcal.

 

  • El pan engorda.
  • El pan tiene un alto aporte energético, por lo que su consumo debe ser moderado. Hay personas que tienden a comer pan compulsivamente y eso sí engorda.

 

  • El pan en tostadas engorda menos que el pan fresco.
  • Lo único que cambia es que el pan tostado está deshidratado, pero el valor calórico es el mismo.

 

  • Cuanto más se suda más grasa se quema.
  • Esto es erróneo, ya que con el sudor se pierden agua y sales minerales, pero no grasas. Las pérdidas de sudor pueden reducir el peso por la deshidratación que producen; hay que señalar, sin embargo, que no es una forma saludable de perder peso.

 

  • La margarina puede sustituir a la leche.
  • La leche no puede ser sustituida por la mantequilla (fabricada a partir de la grasa de la leche) ni por la margarina (obtenida por un proceso químico de solidificación de aceites vegetales) porque su composición nutricional es diferente.

 

  • La sal engorda.
  • La sal no engorda, ya que es un mineral y por tanto no aporta energía. La sal sí que puede retener líquidos y, al tomarla en exceso, propiciar una retención hídrica en el cuerpo que se acompañe de incremento del peso corporal. 

 

  • Los mayores deben tomar vitaminas y minerales todos los días.
  • No es necesario si se tiene una dieta equilibrada y variada. En general, las vitaminas y minerales que el organismo necesita se consiguen con los alimentos y solo se necesita suplementar la dieta con vitaminas o minerales ante una enfermedad o deficiencia y siempre por prescripción médica.

 

  • Los mayores solo han de tener cuidado con el café, porque contiene cafeína.
  • No es cierto. También el té, algunos refrescos y las semillas de cacao contienen cafeína en cantidades menores y habría que tener cuidado con ellos.

 

  • Los productos light o diet no engordan.
  • No necesariamente. Ligth o diet significa que el producto está reducido en alguno de sus componentes (grasas, azúcares o sales), lo cual no quiere decir que aporten menos calorías. Hemos de ser cautelosos con las propiedades que se les atribuyen, ya que existe mucha publicidad engañosa. Ha de tenerse especial cuidado con este tipo de productos ya que legalmente no existen y por tanto su denominación es solo un gancho comercial.

 

  • Cuanto menos comamos, más reduce el organismo el tamaño del estómago.
  • Esto no es cierto. El tamaño de los diferentes órganos depende del código genético de cada persona.

Artículo confeccionado con información de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).