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El Libro Blanco de la Nutrición

Se acaba de presentar el Libro Blanco de la Nutrición de las Personas Mayores en España

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El Libro Blanco de la Nutrición de las Personas Mayores en España, publicado en diciembre de 2019, es el resultado de la colaboración entre la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología y la Fundación Española de Nutrición. Más de 130 autores y colaboradores, reconocidos expertos en el campo de la nutrición y de la geriatría y gerontología han aunado esfuerzos para crear un referente para todos los especialistas y profesionales involucrados en la nutrición y en la salud de las personas mayores.

Nutrición

El Libro Blanco de la Nutrición

Mejorar la comprensión del envejecimiento puede contribuir al desarrollo de estrategias terapéuticas y preventivas para una mayor longevidad y mejor calidad de vida. Por primera vez una publicación recoge las debilidades y fortalezas de la nutrición de las personas mayores.

Más de 130 reconocidos expertos en el campo de la nutrición, la geriatría y la gerontología han colaborado en la elaboración del Libro Blanco de la Nutrición de las Personas Mayores en España, una publicación pluridisciplinar y pionera que se convierte en el primer análisis que recoge, con la mayor evidencia científica disponible y de manera integrada, las debilidades y fortalezas de la nutrición de las personas mayores.

El Libro Blanco de la Nutrición de las Personas Mayores en España aborda temáticas como la alimentación y los estilos de vida saludables; factores de riesgo y patologías asociadas a la alimentación; calidad nutricional de los alimentos en las personas mayores y, por supuesto, la dieta mediterránea como modelo alimentario a seguir.

Una de las principales conclusiones que podemos sacar del libro es que necesitamos mejorar la educación de la población adulta y sus familiares y cuidadores en hábitos de vida saludable, especialmente los relacionados con la alimentación equilibrada y los hábitos de actividad física diarios, que deberían ser una prioridad en las iniciativas de salud pública.

Está suficientemente demostrado que la alimentación puede ser un factor que influya positivamente en la prolongación de una vida saludable. En concreto, un alto grado de adherencia a la dieta mediterránea, caracterizada por su alto contenido en verduras, frutas, legumbres, con un aporte lipídico principal a partir de grasas insaturadas como el aceite de oliva, frutos secos y pescado azul, y con un aporte proteico suficiente procedente de legumbres, pescados y aves, contribuye a elevar la longevidad y a una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, cáncer y deterioro cognitivo asociado a la edad, así como un menor riesgo de enfermedades crónicas.

El mantenimiento y la mejora de la función física es el otro factor fundamental para fomentar la calidad de vida y la autonomía de las personas mayores. Si bien la práctica de ejercicio físico de forma regular tiene efectos positivos demostrados sobre la salud y la prevención de enfermedades a todas las edades, los programas de actividad física para personas mayores permitirían mantener y mejorar la condición cardiorrespiratoria, la muscular y la movilidad. De ahí que fomentar la prescripción de ejercicio físico sea necesario y contribuya también a mejorar la salud general del colectivo.

Artículo confeccionado con información de la Fundación Española de la Nutrición y la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.