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Un seguro muy seguro

El seguro de decesos evita problemas y gastos a los familiares

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Tiene una larga tradición en España, aunque los estudios demuestran que no es rentable. Ahora el antiguo seguro de enterramiento, que ya pagaban nuestras abuelas, se ha modernizado y ofrece nuevas opciones y curiosas alternativas.

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Un seguro muy seguro

La utilidad final de los seguros de accidente, de incendio o de vida, entre muchos otros, depende del azar o de los cálculos estadísticos de los actuarios. El de decesos es el único seguro que cubre un riesgo cierto o, valga la redundancia, seguro. Todos acabamos en el cementerio y siempre la aseguradora termina pagando. Por eso hay quien puede pensar que son caros y de dudosa rentabilidad, al menos para el asegurado.

Hace 50 ó 100 años, muchas familias en nuestro país no tenían dinero cuando llegaba la hora de enterrar a sus fallecidos. Eso propició el nacimiento y desarrollo de muchas aseguradoras, que crecieron geométricamente al amparo de las pequeñas cuotas mensuales que pagaban millones de personas, que luego cada vez tardaban más en morir.

En la actualidad, el seguro de decesos cubre más o menos el 60% de los fallecimientos que se producen anualmente en España (417.625 personas en 2019) y es uno de los que mayor penetración tiene en la población; concretamente, el 51,87% de los hogares cuenta con una póliza de estas características, según la Memoria Social del Seguro 2014 de Unespa.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado varios estudios comparativos sobre lo que cuesta morir en España que, como es habitual en tantas otras cosas, depende también de la ciudad donde se produce. El coste medio de un deceso tipo, incluyendo prácticamente todo, oscila entre 3.500 euros (enterramiento) y 3.100 euros (incineración). No obstante, en algunas ciudades (Barcelona o Tarragona), se puede llegar a duplicar este importe; en otras, donde existe concurrencia de compañías funerarias, es posible logar ahorros buscando mejores precios. Lo malo es que la defunción de un familiar es una de las circunstancias más amargas que puede vivir una persona; el dolor y la urgencia en tomar decisiones penosas dejan poco lugar para la búsqueda de las mejores ofertas. Es en esas circunstancias cuando se agradece que una aseguradora se haga cargo de todo.

El seguro de decesos tradicional facilita las cosas llegado ese momento, pero el estudio evidencia que teniendo en cuenta el precio del seguro y la esperanza de vida, lo más normal es que se acabe pagando en primas mucho más del dinero asegurado, por lo que a juicio de la OCU es un producto nada aconsejable desde el punto de vista económico.

Al margen del dinero, la elección del tanatorio, del ataúd o del tipo de ceremonia son decisiones que los familiares del difunto tienen que tomar en cuestión de horas, al mismo tiempo que intentan asumir la pérdida de un ser querido. Tal vez por todo esto, el seguro ha evolucionado y se ha ido adaptando a los nuevos tiempos y las nuevas necesidades. Del mismo modo, para evitar este dolor a los familiares, cada vez hay más empresas que ofrecen al ciudadano la posibilidad de planificar hasta el último detalle de su propio funeral y entierro antes de que suceda.

Por una parte, la planificación de un funeral (y el pago por anticipado del mismo) puede suponer un ahorro monetario considerable, sobre todo con el aumento de la esperanza de vida. Por otra, también permite que una persona pueda pensar y decidir qué le gustaría que hicieran exactamente sus seres queridos cuando ya no esté. Esto responde a la nueva forma de encarar la vida y la muerte (especialmente entre personas de edad media), y a la influencia de pautas culturales distintas, como la estadounidense.

Más allá de las coberturas básicas de prestación de servicios funerarios y gestiones administrativas, los nuevos seguros personalizados incluyen muchas otras opciones relacionadas con la muerte del asegurado, como el traslado y la repatriación del cadáver (si el óbito acaece en el extranjero), el testamento online, el testamento vital o el borrado de vida digital (blogs, webs, redes sociales, etc.), además de la contratación de un catering para después de la ceremonia, música seleccionada o en directo (el My way, de Sinatra o I Will Always Love You, de Whitney Houston, arrasan) o ayuda psicológica para la familia durante las primeras fases del duelo. El broche final lo ponen las nuevas opciones para las cenizas, como el servicio de funeral ecológico en el mar que ofrece la empresa Cenizas en el mar, y que deposita los restos en un fondo marino perfectamente localizado por gps tras una ceremonia en velero.

Frente al tradicional velorio hispano, oscuro y austero, los nuevos tiempos nos han traído una nueva forma de despedida; lógicamente, el precio final se duplica o triplica, pero, bueno, sólo se muere una vez.

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