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Tejer: beneficioso y divertido

Tejer ya no es una práctica exclusiva de venerables abuelitas, como mostraban las imágenes de tiempos pasados. Mujeres y hombres, jóvenes y mayores han descubierto las virtudes de este hobby que, además de divertido, ofrece claros beneficios para la salud de mente y cuerpo.

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Hay quien se entretiene realizando maquetas, pintando o haciendo fotografías;  otros, cada vez en mayor número, llenan sus momentos de ocio tejiendo, una actividad que gana adeptos con rapidez. Para llenar sus días y contener a sus pretendientes, la helena Penélope tejía por las mañanas el sudario de su esposo y lo destejía por las noches, dando tiempo así al regreso de Ulises. Tejer en la actualidad tiene otros objetivos: es útil como terapia para aliviar el estrés, mejora el estado de ánimo, ayuda a relajarse y fomenta la coordinación y agilidad mental.

Tejer consiste en confeccionar manualmente una tela, prenda de ropa u objeto decorativo, mediante el entrelazamiento de hilos de diversos tejidos (lana, algodón, etc.); se puede hacer a mano, empleando agujas de tejer, o con la ayuda de una máquina. Existen varias técnicas para tejer, pero las más comunes son punto y ganchillo. Hasta hace pocos años se tejían a mano prendas para su venta, pero con el paso del tiempo y el desarrollo de la industria textil, la técnica de tejer se ha convertido en una práctica más de ocio y entretenimiento e, incluso, se usa como terapia de relajación o para la rehabilitación física y mental.

Coger los ovillos de lana y las agujas y dedicar un tiempo a tejer resulta un auténtico placer; elegir el color del trabajo a realizar, la forma, el tamaño y decidir a quién se lo vamos a regalar es muy entretenido. Además, tejer es una actividad que se puede realizar en cualquier lugar y cualquier época del año, incluso al aire libre.

Al tejer no sólo nos entretenemos sino que podemos alcanzar un estado de relajación, ya que se reduce el estrés y la presión sanguínea, mientras que aumenta el nivel de endorfinas y de dopamina, un neurotransmisor que se produce en el cerebro cuando realizamos una actividad agradable. Concentrada en esta actividad, la mente deja a un lado las preocupaciones y los miedos, y al ser una acción repetitiva produce un efecto relajante, similar al que se consigue con prácticas como la meditación. También es beneficioso para la salud mental, ya que mejora el estado de ánimo y la autoestima.

Además, tener que cruzar continuamente un hilo tras otro fomenta la coordinación manual y la agilidad mental; en el caso de las enfermedades reumáticas (artritis reumatoide o artrosis), tejer puede ayudar a evitar la rigidez, la falta de movilidad, la inflamación y el dolor, puesto que el constante movimiento de las manos ayuda a ralentizar la degeneración asociada a estas enfermedades. Estos beneficios convierten esta actividad en una terapia complementaria, recomendable para personas con enfermedades mentales (demencia, alzhéimer o trastornos psicológicos), así como para quienes padecen una patología reumática o medular, cefaleas o algún tipo de cáncer que cause dolor físico.

La oferta de talleres y cursos en centros culturales municipales o privados es muy amplia, lo que permite, además, tejer en compañía de otras personas y ampliar así las relaciones sociales y crear nuevas amistades, compartiendo experiencias, labores y buenos momentos. Por otra parte, según se va avanzando en la práctica pueden aprenderse técnicas más difíciles y utilizar otros tipos de hilos, para crear labores cada vez más complejas. Un auténtico desafío para demostrar nuestra creatividad y habilidades.

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