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Los abuelos-niñera recompensados en Italia

Italia pagará a los abuelos hasta 1.200 euros por cuidar a sus nietos durante la pandemia

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El Gobierno italiano ha decidido reconocer la labor realizada por los abuelos durante el confinamiento a causa de la COVID-19 con el llamado “bono niñera”, que recompensará a los abuelos (y otros familiares directos) que hayan cuidado de un menor de 12 años entre marzo y julio de 2020.

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El llamado “bono niñera” fue creado en Italia como ayuda para que las familias pudieran contratar a cuidadores que se hicieran cargo de los pequeños tras el cierre de los colegios por la pandemia a principios del mes de marzo. Posteriormente, el Gobierno anunció que los abuelos y otros familiares directos también podrían beneficiarse de esta ayuda, hasta un máximo de 1.200 euros (960 euros después de impuestos). El bono niñera constituye una alternativa al permiso parental especial de 30 días, aprobado por el Gobierno para que uno de los dos padres pudiera hacerse cargo de los niños durante el confinamiento. Entre los diversos requisitos que deben cumplirse para beneficiarse de esta ayuda figura la edad máxima de los menores (12 años, salvo discapacidad grave) y que los abuelos o familiares no sean convivientes.

Al margen de la efectividad real de esta medida, el “bono niñera” supone el primer reconocimiento oficial de la decisiva contribución de los mayores en la crianza de los niños y en la buena marcha de las familias. En el caso de Italia, por ejemplo, según datos del Istituto Nazionale di Statistica (ISTAT), en el 60,4% de las familias en las que los dos padres trabajan, son los abuelos (y principalmente las abuelas) las que cuidan de los pequeños.

La posibilidad de que los abuelos puedan beneficiarse de esta ayuda supone un significativo reconocimiento estatal a la contribución que hacen los mayores en el funcionamiento y la economía de las familias. No hay más que ver quiénes se encargan de llevar y de recoger a los niños de los colegios, o de acompañarlos a los parques, para confirmar el papel que juegan.

Según la Encuesta sobre Personas Mayores, realizada en España por el  IMSERSO en el año 2010, la mitad de los abuelos cuida a sus nietos casi todos los días y el   45 % lo hace casi todas las semanas. Las abuelas los atienden durante 6,2 horas al día y los abuelos las siguen de cerca, con una dedicación de 5,3 horas al día. Estos datos implican que casi la mitad de los abuelos españoles llevan a cabo habitualmente una jornada laboral como cuidadores de sus nietos de casi 30 horas a la semana, pero “gratis et amore”. Las razones que nos han permitido llegar a esta situación, radica en la dificultad, por parte de los padres, de conciliar trabajo y familia, por una incompatibilidad horaria trabajo-escuela (41% de los casos). El 33% de los padres y madres se incorporan al trabajo antes de que los centros educativos abran sus puertas, y el 59% salen de trabajar horas después de su cierre. Otra razón de peso (35% de los casos) es la falta de recursos económicos de los padres para poder pagar una escuela infantil o contratar una persona que cuide a los niños.

Sin llegar a que el Estado pague un sueldo a los abuelos por realizar este trabajo, lo que tal vez sería pedir demasiado para las condiciones económicas y políticas de España, sí se podría arbitrar alguna ventaja fiscal (en forma de deducciones) para los abuelos que cuidan a sus nietos, como de hecho sucede en algunos países europeos, como Alemania y Hungría. Lo cierto es que en los países que han establecido medidas y ayudas sociales y económicas para el cuidado de los niños, mediante beneficios directos a las familias (como Alemania, Suecia, Países Bajos o Dinamarca) la tasa del cuidado intensivo de los nietos por parte de los abuelos no supera el 2%, muy lejos de la española, que se sitúa en el 17%.

Existe un consenso generalizado respecto a los beneficios (tanto para los niños como para los abuelos) que aporta esta relación de abuelos niñera. Un estudio de la Escuela de Salud de la Universidad John Hopkins (EE UU, 2015) indicaba que los niños cuidados por los abuelos sufren la mitad de accidentes que los otros, y según la Nufflied Fundation, tienen más seguridad emocional y poseen más vocabulario que otros compañeros de su misma edad, al menos durante los primeros cinco años de vida.

Respecto a los abuelos, frecuentemente esta tarea les hacer sentir un mejor estado de salud y un aumento de la sensación de sentirse útiles. Además, el vínculo afectivo que establecen con los niños a su cargo sucede en un momento importante de sus vidas, cuando se han reducido sensiblemente las relaciones laborales, sociales o de pareja, y les permite experimentar una nueva vitalidad. En el extremo opuesto se encuentra el llamado síndrome del abuelo esclavo, cuando los mayores se ven forzados a renunciar a sus propias necesidades, deseos y prioridades por el cuidado abusivo de sus nietos. En estos casos, los abuelos entienden el cuidado como una obligación moral, a la cual no pueden negarse.

En una situación tan compleja como la descrita y en la que intervienen tantos factores diferentes (personales, emocionales, económicos, vitales, sociales, etc.), el bono niñera italiano no aporta ninguna solución definitiva, pero sí constituye una iniciativa interesante respecto al reconocimiento de la función que los mayores cumplen en las sociedades modernas, incluso en tiempos de pandemias.