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Las ventajas del e-book

El e-Book parece pensado y diseñado para la tercera edad; es un dispositivo sencillo de manejar, ligero, con luz integrada y con un tipo de letra que puede ampliarse al tamaño preferido. No le tenga miedo a la tecnología y recupere el placer de leer cómodamente.

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EL LIBRO ELECTRÓNICO (e-BOOK) Y LA COMODIDAD DE LEER

Un e-Book es un libro electrónico; es decir, un libro que en lugar de estar impreso en papel consiste en un archivo digital que puede leerse en un dispositivo especial llamado e-Reader (lector electrónico). ¿Demasiado complicado? Sólo si se ponen a pensarlo. El e-Book parece pensado y diseñado para la tercera edad; es un dispositivo sencillo de manejar (como suele decirse: sota, caballo y rey), ligero, con luz integrada y con un tipo de letra que puede ampliarse al tamaño preferido. No le tenga miedo a la tecnología y recupere el placer de leer cómodamente.

El principal inconveniente del e-Reader es que no es verdaderamente un libro. Las personas mayores quizá tengan un leve rechazo a un aparato que carece de las características del libro-objeto: no se pueden correr las páginas aleatoriamente, ni oler la tinta o palpar el papel, no tiene una cubierta que lo distingue y, no pocas veces, aporta un atractivo especial a su compra y posesión. Sin embargo, para una mayoría de personas, el valor del libro está en su texto y, una vez leído, el libro como soporte físico del texto pierde interés; lo mismo sucede si el libro se toma en préstamo en una biblioteca. Para todos ellos, el libro electrónico sólo posee ventajas.

Un e-Reader o libro electrónico es un dispositivo del tamaño aproximado de un libro de bolsillo (alrededor de 16 x 11 cm), mucho más ligero que la mayoría de los libros convencionales (menos de 200 g) y con un precio que oscila entre los 80 euros (los dispositivos más baratos, sin luz) y los 130 euros (aunque existen modelos de última generación que superan los 200 euros). Existen diversas marcas y con distintos sistemas operativos, pero todos trabajan de forma parecida, pues sus funciones son muy limitadas. Estos dispositivos permiten guardar en su memoria miles de libros, clasificados y ordenados, que pueden recuperarse para su lectura o consulta desde el menú inicial. Se pueden tener abiertos varios libros a la vez, y el dispositivo siempre se abre por la última página leída.

El lector electrónico tiene unas opciones para configurar el libro que se está leyendo, de forma que se puede variar el tamaño de letra para adecuarlo a las necesidades de cada lector. También dispone de la posibilidad de “navegar” por el libro; es decir, buscar una página específica, volver atrás, ir adelante, etc., todo ello mediante un sencillo menú. Los principales mandos son los de pasar página, hacia adelante o hacia atrás, y pueden ser mecánicos (botones muy cómodos en el frontal del libro y en los laterales) o táctiles (mediante toque en la pantalla). Salvo los modelos más baratos, la mayor parte de los e-Readers posee una luz indirecta graduable que ilumina la pantalla, lo que permite leer en condiciones de luz escasa o, incluso, oscuridad total. La pantalla posee un sistema de tinta electrónica que resulta prácticamente idéntica a la página de un libro, sin brillos ni reflejos, lo que permite leer durante horas si experimentar las molestias que ocasionan los ordenadores, las tabletas y los móviles.

La luz no ilumina hacia afuera (como móviles y tabletas), sino que es del tipo leds y se sitúa en los bordes del dispositivo, orientada hacia la superficie de la página. Además, el dispositivo puede usarse con una sola mano (indistintamente derecha o izquierda) ya que no hay que vencer la tendencia a cerrarse de los libros de papel, lo que lo hace especialmente indicado para leer en el autobús y por la noche en la cama.

La oferta de libros electrónicos es enorme, así como la variedad de precios. Algunos libros (de autores clásicos, que ya no generan derechos) pueden encontrarse gratis en las grandes tiendas de e-Books; los demás oscilan entre uno y cinco euros (dependiendo del autor y la editorial). No obstante, los e-Books de catálogo (novedades editoriales y fondo editorial) pueden resultar algo más caros (en torno a 10 euros), aunque siempre un 50 por ciento por lo menos más barato que la edición de papel. Por otra parte, muchas bibliotecas públicas han incluido ya los e-Books en su servicio de préstamo, aunque sujeto a la compatibilidad con los distintos dispositivos. Anímese y adopte las nuevas tecnologías, pero antes asesórese bien sobre qué dispositivo se adapta mejor a lo que usted quiere. Tal vez sus hijos o sus nietos le pueden orientar.