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La inteligente simbiosis del Programa Convive

Casi un 20 por ciento de los ocho millones y medio de españoles mayores de 65 años vive solo. La mayoría prefiere permanecer en sus hogares antes que trasladarse a una residencia, pero esta preferencia voluntaria no impide que buena parte de ellos se sienta sola, una soledad que a edad avanzada puede tener efectos perjudiciales para su salud. El Programa Convive permite que un estudiante universitario viva en casa de una persona mayor durante el curso académico, configurando una simbiosis perfecta entre dos personas (mayor y joven) que basan su convivencia en la ayuda mutua.

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Licencia Creative Commons. Fotografía de Elena Chebanova

PROGRAMA CONVIVE: MAYORES Y JÓVENES SE FACILITAN MÚTUAMENTE LA VIDA

Más de millón y medio de personas mayores de 65 años viven solas en España; de ellas, el 73 por 100 son mujeres. Una gran parte se sienten solas y aisladas, y esta soledad prolongada tiene efectos perjudiciales para su salud física y mental. Por otra parte, los recursos sociales son insuficientes y no se atienden sus necesidades; también faltan recursos económicos y humanos para asegurar la cobertura social de los mayores. El Programa Convive, que desde hace 20 años lleva a cabo la organización sin ánimo de lucro Solidarios, hace posible, aunque de manera modesta por los recursos limitados disponibles, que jóvenes y mayores unan sus fuerzas para mejorar sus vidas.

El Programa Convive consiste básicamente en que una persona mayor que vive sola en su domicilio abre sus puertas a un estudiante universitario para compartir casa a cambio de una cierta dedicación y compañía, todo ello bajo la supervisión y control de los responsables de Solidarios, que en su labor cuenta con el apoyo y la colaboración del Ayuntamiento de Madrid y siete universidades madrileñas. Creado en 1995, el programa cuenta actualmente con una media de 70/75 convivencias (así llaman en Solidarios a las parejas simbióticas) por cada curso académico. Existen programas similares en otros lugares del país, aunque con menos recursos (entre 7 y 15 parejas) y gestionados directamente con ayuntamientos y universidades.

Como afirman en Solidarios, el Programa Convive consigue crear un espacio de encuentro intergeneracional donde compartir una diversidad de experiencias de vida; la persona mayor y el estudiante joven aprenden el uno del otro, se apoyan y se enriquecen. El programa permite además generar un vínculo entre generaciones y personas de distintas procedencias y países. No obstante, su principal objetivo tiene una doble finalidad: solventar problemas de soledad en los mayores y de alojamiento en los más jóvenes. Para los mayores en soledad también favorece que vuelvan a abrirse al mundo y a la vida, y recuperar hábitos saludables, como pasear, realizar actividades culturales, disfrutar de una buena conversación… Para los jóvenes, el programa, además del acceso a una vivienda durante el curso, ofrece como valor añadido un entorno estable donde pueden progresar en sus estudios.

El programa presenta diversas condiciones (tanto para los jóvenes como para los mayores) y es necesario que ambos cumplan una serie de requisitos: el estudiante no paga ningún alquiler, pero debe contar con ingresos suficientes para asumir los gastos personales de la vida cotidiana (comida, transporte, etc.); además, deberá aportar una cantidad en compensación por los gastos que genere en la vivienda (luz, gas, agua) hasta un máximo de 70 euros mensuales. Igualmente, se compromete a acompañar a la persona mayor un mínimo aproximado de dos horas diarias, tiempo que se dedicará a realizar conjuntamente las actividades que entre ambos acuerden: pasear, hacer la comida, charlar, ir de compras, visita al médico, etc. Del mismo modo, deberá estar en el domicilio antes de las diez y media de la noche, con la excepción de un día a la semana de libre disposición (incluida la noche). También tiene derecho a un fin de semana libre al mes, además de las vacaciones oficiales. Otros requisitos son: edad entre 18 y 36 años; estar en el programa como mínimo un curso escolar; tener la sensibilidad y motivación necesarias para convivir con una persona mayor; superar una entrevista personal con los responsables del programa y recibir el visto bueno de la persona mayor.

Las personas mayores, por su parte, deben tener más de 65 años, vivir solas, mantenerse en un estado psicofísico que les permita valerse por sí mismas y no necesitar una atención especializada; disponer de una vivienda en condiciones de habitabilidad e higiene; disponer de una habitación habilitada para el estudiante y para sus fines. De cualquier forma, los responsables del programa realizan un seguimiento permanente de la convivencia para confirmar que todo el proceso se lleva a cabo sin ningún problema.

Mas info http://www.solidarios.org.es