Inicio Mente Activa Gimnasia para...

Gimnasia para la memoria

Las dificultades de memoria asociadas a la edad tienen solución.

Compartir

El proceso de envejecimiento no conlleva inevitablemente un deterioro de la memoria. Una dieta equilibrada, sueño adecuado, ejercicio físico, vida social activa y estimulación cognitiva son los factores más eficaces para prevenir o ralentizar los problemas de memoria.

MENTE ACTIVA

Gimnasia para la memoria

El cerebro y el sistema muscular humanos actúan de manera muy parecida: cuanto más se utilizan en mejor forma están. Una musculatura inactiva acaba por anquilosarse; de la misma manera, un cerebro que no se ejercita adecuadamente tiende a atrofiarse.

La estimulación cognitiva constituye un conjunto de ejercicios y actividades destinadas a mantener y mejorar las capacidades mentales de una persona a lo largo del tiempo; la realización de ejercicios mentales modifica y crea nuevas conexiones en el cerebro, tanto en una persona sana como en aquellos que padecen alguna enfermedad mental.

La memoria es una función neurocognitiva que permite registrar, codificar, consolidar, retener, almacenar, recuperar y evocar la información previamente almacenada. En otras palabras, la memoria permite retener la información adquirida mediante el aprendizaje de modo que pueda ser evocada posteriormente. El procesamiento de la información tiene tres fases (codificación, almacenamiento y recuperación de la información) y se produce de forma secuencial a lo largo de tres estructuras: memoria sensorial (la información nueva llega a través de los sentidos), memoria a corto plazo o memoria operativa (permite realizar tareas cognitivas, como el razonamiento, la comprensión y la resolución de problemas) y memoria a largo plazo (almacena la información de forma duradera).

La memoria a largo plazo puede ser implícita (se almacena de manera inconsciente y se activa de modo automático, como conducir un automóvil) o explícita (asociada a la percepción consciente, como el conocimiento objetivo de las personas, los lugares y las cosas y su significado).

El envejecimiento normal suele ocasionar pérdida de memoria. No obstante, aunque los olvidos y los trastornos de memoria no son exclusivos de las personas mayores, éstas constituyen sin duda el grupo de población más susceptible a este tipo de problemas. Los fallos de memoria son una de las quejas más habituales del envejecimiento; más del 40% de las personas mayores de 60 años los sufren. Además de la edad, se pueden producir trastornos de la memoria a causa de problemas emocionales (depresión) en personas mayores; por deterioro cognitivo leve, que no impide a la persona que lo sufre realizar sus actividades diarias; por enfermedades mentales (alzhéimer, demencia).

La memoria, como las otras capacidades cognitivas (atención, percepción, lenguaje y funciones ejecutivas) se deben ejercitar para evitar el progresivo deterioro del cerebro, que termina por afectar a su buen funcionamiento. Mediante la estimulación cognitiva se busca estimular, entrenar y fortalecer estas capacidades cognitivas. Para el cerebro no es tan importante el número de neuronas que posee, como la calidad y fortaleza de las conexiones entre ellas; el aprendizaje de nuevas materias y la actividad mental continuada favorecen el desarrollo de nuevas conexiones a cualquier edad.

La plasticidad cerebral, o neuroplasticidad es la capacidad de regeneración física y funcional de las neuronas y se mantiene constante a lo largo de toda la vida. Esto es, a cualquier edad en el cerebro se siguen regenerando neuronas y conexiones entre ellas, pero siempre que el cerebro se ejercite.

Existen numerosas actividades y técnicas específicas para ejercitar el cerebro y, en concreto, la memoria. Internet está llena de ejercicios de estimulación cognitiva, pero también en nuestro entorno cotidiano se pueden encontrar alternativas adecuadas, desde las más lúdicas (juegos de cartas, de mesa, crucigramas, sopas de letras, sudokus, etc.) hasta las que requieren un mayor esfuerzo cognitivo, como leer, tocar un instrumento o técnicas de costura, entre otras.

También es muy recomendable el ejercicio físico, que mejora el aprendizaje y el rendimiento cognitivo, y el estudio de nuevas materias, especialmente los idiomas. El aprendizaje de un nuevo idioma supone un ejercicio intelectual importante y mejora la capacidad cognitiva y de atención. Tan importante o más que ejercitar la musculatura es mantener en forma el cerebro; hagan gimnasia mental, sus neuronas se lo agradecerán.