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El Sistema Nacional de Salud. ¿Cómo se organiza?

Desde los médicos de familia a los centros de especialidades, los hospitales de todo tipo o las urgencias, el Sistema Nacional de Salud (SNS) ofrece muchas opciones para atender cada caso y cubrir todas las necesidades de salud de los ciudadanos. No está de más conocer cómo se organiza.

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La Atención Primaria fue creada para ofrecer a los ciudadanos una atención más cercana; de esa manera, su objetivo es permitir que todos tengan próximo a su lugar de residencia un centro al cuidado de su salud. En este nivel asistencial se concentra la mayor parte de actividades de asistencia sanitaria, resolviendo la mayoría de los problemas de salud; también se desarrollan actividades de educación sanitaria, promoción de la salud, prevención de la enfermedad, rehabilitación, etc…

Este primer nivel de atención se presta en los centros de salud y en los consultorios rurales y debe funcionar como guía dentro del SNS para dirigir hacia los hospitales o centros de especialidades a aquellos pacientes a los que no puede resolver sus problemas. El médico de atención primaria controla además todas las diferentes patologías y tratamientos que puede tener un paciente, por lo que puede atender a las interacciones y complicaciones que a menudo se dan entre distintas enfermedades.

La figura clave en los centros de salud es el médico de familia (o de atención primaria), que antes llamábamos médico de cabecera; pero también hay pediatras, enfermería, matronas, fisioterapeutas y, en ocasiones, hasta odontólogos. La asistencia primaria también tiene en muchos casos urgencias y asistencia domiciliaria.

A la atención primaria se llega de forma espontánea, es decir, mediante cita previa (que se puede pedir normalmente por teléfono o internet); así, cualquier usuario tiene acceso al sistema cuando lo necesita.

A la atención especializada, es decir a los especialistas de cada una de las ramas de la medicina, se llega por derivación del médico de familia, que sigue un protocolo a partir de su criterios profesional; es decir, no está obligado a hacer la derivación sólo porque el paciente así lo considere. También se accede a este nivel asistencial desde urgencias.

En algunas Comunidades Autónomas (que tienen las competencias en materia de sanidad) se puede elegir libremente el médico de familia, el especialista o, incluso, el centro hospitalario donde realizarse una intervención. En otras no es posible o está sometido a diferentes condiciones.

La atención especializada se presta en función de las características del paciente y su proceso, en consultas externas, en hospital de día y también en régimen de internamiento hospitalario. Las Comunidades Autónomas normalmente organizan la atención en Áreas de Salud, con un Hospital General como referente para la atención especializada del que dependen los centros de salud de la zona, además de otros posibles recursos.

Los hospitales y complejos hospitalarios en los que funciona el SNS pueden atender a varias clasificaciones. En cuanto a su dependencia patrimonial, los hay de muy diferente origen y pueden pertenecer a la Seguridad Social, a la Comunidad Autónoma, a algún Ministerio o incluso al municipio. También pueden ser privados y funcionar de forma concertada para el SNS y últimamente también los hay de gestión privada y que, al margen de que sean de titularidad pública o privada, funcionan en el sistema, que paga sus servicios. Los hospitales también se clasifican en función de su finalidad asistencial; las más frecuentes son: general, quirúrgico, materno-infantil, psiquiátrico y geriátrico.

La asistencia urgente se dispensa en aquellos casos en que sea necesario atender al paciente de forma inmediata. Se realiza tanto en los centros sanitarios como fuera de ellos (domicilio del paciente, in situ,…) durante las 24 horas del día. Puede prestarse por la atención primaria, la especializada, o los servicios especialmente dedicados a esta atención urgente.

Artículo confeccionado con información del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social

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