Inicio Mente Activa El abuelo va ...

El abuelo va a la uni

Dicen que nunca es tarde para aprender, y es bien cierto. Abuelas y abuelos tienen al alcance de la mano todo el conocimiento del mundo. Si siempre se ha tenido afición por la música, muchos ayuntamientos tienen programas especiales de formación musical para la tercera edad. Igual para las bellas artes, para la escritura creativa, etc. El mundo del conocimiento está también al alcance de los jubilados con el programa Universidad de Mayores, que casi todas las universidades públicas y muchas privadas ofrecen a los mayores de 50 años que, ahora más que nunca, deseen conocer las claves (científicas, culturales, sociales, políticas o económicas) del mundo en que vivimos.

Compartir

UNIVERSIDAD PARA MAYORES: CONOCIMIENTO AL ALCANCE DE LA MANO

El verano es una buena época para reflexionar sobre lo que se puede hacer el próximo año, qué proyectos aplazados podemos poner en marcha y qué decisiones, nunca demasiado ambiciosas, podemos tomar acerca de ese deseo de saber más, de conocer mejor el mundo que nos rodea: las claves de nuestra historia, la importancia de la cultura, la necesidad del conocimiento político, la inquietud por las grandes ideas sociales. Todo eso es lo que, por un coste razonable y un esfuerzo asumible, nos pueden ofrecer las universidades españolas con el programa Universidad de Mayores. Anímense, que octubre está a la vuelta de la esquina.

En la Comunidad de Madrid, este programa se desarrolla en cinco universidades públicas (Alcalá, Autónoma, Complutense, Carlos III y Rey Juan Carlos) y tres privadas (CEU, Comillas y Cardenal Cisneros), cada una de las cuales ofrece una estructura y contenidos similares, aunque con diferencias de duración y de precio. La Universidad Complutense, por ejemplo, divide su programa en dos ciclos, unos de tres cursos y otro de seminarios monográficos. Las clases comienzan en octubre y acaban en junio, y se imparten dos días a la semana durante todo el curso escolar, con un total de 150 horas lectivas por curso.

Los contenidos del primer ciclo son: Curso 1º (Introducción a la Literatura Española, Mundo Actual, Introducción a la Antropología, Introducción a la Historia de España); Curso 2º (Principales Corrientes Filosóficas, Historia del Arte Universal, Historia del Siglo XX, El origen de la vida y de la Humanidad) y Curso 3º: Historia del Arte Español, Filosofía: Cuestiones Filosóficas Fundamentales; Desafíos de la Ciencia; Literatura del Siglo XX). Además, cada curso se completa con numerosas actividades complementarias: conferencias, debates, viajes de interés histórico-artístico, visitas culturales y a museos y exposiciones, etc.

Una vez superados los tres cursos del primer ciclo se puede acceder a un segundo ciclo, denominado de especialización; quienes posean una titulación universitaria pueden matricularse directamente a este ciclo, que consiste en una serie de seminarios o cursos monográficos sobre temas sociales, culturales, científicos, etc. También pueden asistir como alumnos oyentes a clases de materias de titulaciones oficiales de facultades de la universidad. Los cursos monográficos son cuatrimestrales, tienen, salvo excepciones, una duración de 37,5 horas lectivas y se imparten dos días a la semana.

Contenidos similares conforman los programas de mayores de las otras universidades, aunque en algunos casos se sustituyen por seminarios y conferencias magistrales. Programas básicamente iguales se imparten así mismo en universidades de todas las comunidades autónomas del país. El único requisito para acceder a estos programas es haber cumplido 55 años y tener los conocimientos suficientes de lectura, escritura, cálculo, así como la capacidad de seguir una clase o una conferencia y mantener un debate o discusión en grupo. El precio de la matrícula oscila desde los 250 euros por curso que cuesta en la Complutense de Madrid o los 350 de la Carlos III, hasta los 1.485 del CEU o los 1.700 euros anuales de la Pontificia de Comillas.

No lo piense más. Con la jubilación se abre un abanico de posibilidades para el tiempo de ocio, y la formación y el aprendizaje constituyen una buena forma para llenarlo. ¿Por qué no aprovecharlo afrontando nuevos conocimientos o refrescando todo lo aprendido hace años en el colegio y que ahora se ha cubierto de polvo en la parte de atrás de tu memoria? Con el valor añadido de que esta aproximación a la formación, además de proporcionar un valioso instrumento para entender este nuevo mundo en el que ya se desenvuelven hijos y nietos, permite conocer a otras personas de similar edad con las que compartir inquietudes y nuevos conocimientos, e intercambiar experiencias e ideas.