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Adopta un perro jubilado

Es frecuente escuchar las bondades de los perros para las personas jubiladas, pero algunas veces los animales también trabajan y se jubilan. ¿Será buena la compañía de los humanos para los animales jubilados?

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Nada más frecuente que la soledad y la sensación de inutilidad, derivadas de la jubilación, de la marcha e independencia de los hijos y de la pérdida de amigos de muchos años y, en ocasiones, de la pareja. En ese entorno, añadiendo en algunos casos la mudanza de la casa propia a una residencia, un perro puede suponer para las personas un motivo y un anclaje a la vida difícil de conseguir por otros medios.

Los perros se adaptan perfectamente a la vida de sus dueños. Se ha comprobado que estos animales se ajustan al ritmo, rutinas y necesidades de las personas con quienes conviven. Se ha observado incluso que los perros jóvenes, activos y con energía, se tranquilizan cuando pasan tiempo con personas mayores, cuyo día a día es más sosegado. Los beneficios de convivir con animales de compañía están largamente estudiados en personas mayores.
Por un lado, en una etapa en que la soledad es más frecuente y peligrosa, se constituyen en un elemento fundamental en la lucha contra la depresión.
Los animales obligan a salir diariamente y facilitan la relación social con otras personas que comparten el mismo rol. Físicamente obligan a uno o dos paseos diarios que pueden colaborar en una mejor salud cardiovascular, beneficiar a la diabetes, problemas musculo esqueléticos, articulares, etc… evitando el aislamiento y el sedentarismo.
Por otro lado, como sabe cualquiera que haya tenido perro, el juego y el cariño que estos animales aportan, no solo puede alejar el fantasma de la depresión y producir un beneficio indudable en las personas al sentirse queridos y necesarios, sino que obliga a cuidar de ellos, a responsabilizarse de su salud física y emocional, de su alimentación, constituyendo en definitiva una relación simétrica de mutuo beneficio y cuidado.
Existen estudios que avalan que las personas mayores que tienen animales experimentan menos estrés y visitan al médico con menor frecuencia.

Diversos estudios sitúan la domesticación de los perros desde poblaciones de lobo en Europa y China hace entre 15.000 y 19.000 años. Desde entonces los perros han acompañado al hombre en sus labores y en la búsqueda del sustento, y el hombre ha procurado la alimentación y cuidado de estos animales, empleados para el pastoreo, la caza o la tracción de trineos.

En tiempos más recientes los perros han cambiado de oficio o han ampliado sus especialidades, y se han dedicado también al acompañamiento de invidentes, el rescate, salvamento y búsqueda de personas, la vigilancia aduanera y la protección de personas, entre otros.

Estos perros trabajadores, por necesidades del servicio, por pérdida de capacidades sensitivas o por acumulación de años y merecido descanso, también se jubilan. E igualmente necesitan y merecen una justa jubilación, con su necesario cariño y descanso. Existen para ello diversas organizaciones que facilitan la adopción de este tipo de perros, que ya han dado un servicio a la sociedad, pero que aún pueden dar y recibir mucha compañía y cariño.

Es el caso de Héroes de Cuatro Patas (http://heroesde4patas.org/) que facilita la adopción de perros de trabajo de la Guardia Civil, Policía  y Bomberos con el objetivo de ofrecer una retirada digna y de calidad a estos animales, que por otra parte tienen una preparación que no debe ser desdeñada a la hora de convertirse en cuidadores de sus nuevos dueños. En el mismo sentido la Fundación Once del perro guía (http://perrosguia.once.es/es/colabora/colabora-1/adopta-un-jubilado) ofrece la posibilidad de adoptar un perro guía jubilado.

Son muchas y muy diferentes las circunstancia vitales de las personas, pero en un mundo en el que la población vive fundamentalmente en las ciudades, las personas que viven solas alcanzan el 22,5 por ciento de todos los mayores y suman ya 1.859.800 en España. Quizá esta convivencia simbiótica entre jubilados de las dos especies pueda reportar en muchos casos beneficios a ambos.

Artículo confeccionado con información de la Fundación Once del perro guía, Héroes de cuatro patas y la web del CSIC Envejecimiento en Red