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¿Por qué nos gusta tanto la petanca?

En España sólo hay unos 22.000 jugadores de petanca federados, sin embargo es un juego presente en todas partes y las sencillas pistas rectangulares de petanca, siempre con un animado corrillo, están presentes hasta en los pueblos más pequeños.

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LA PETANCA: BENEFICIOS FÍSICOS Y PSICOLÓGICOS

La petanca es un juego y es un deporte, y jugar y hacer deporte es bueno para los mayores. Además, es divertida. Ya los griegos y romanos jugaban a lanzar piedras, pero fueron los franceses quienes crearon las normas por las que el juego se rige actualmente, y quienes le dieron su nombre definitivo: pieds tanquees (pies juntos). En España sólo hay unos 22.000 jugadores de petanca federados, sin embargo es un juego presente en todas partes y las sencillas pistas rectangulares de petanca, siempre con un animado corrillo de venerables ancianos (y ancianas) alrededor, están presentes hasta en los pueblos más pequeños.

No sólo las personas mayores juegan a la petanca, pero sin la menor duda, por sus especiales características, es una de las actividades físicas y lúdicas más adecuada para la tercera edad, por los numerosos beneficios que ofrece tanto para la buena forma física y como para la salud psicológica. La petanca parece una actividad sencilla y de poco requerimiento físico, pero lo cierto es que es un juego perfecto para que las personas mayores se mantengan activas; en primer lugar, los movimientos del juego son beneficiosos para piernas, brazos y, específicamente, las manos.

Por otra parte, al ser una actividad que se realiza al aire libre, facilita la absorción de la vitamina D procedente de los rayos de sol e imprescindible para los huesos. Por último, como cualquier otra actividad física, el juego de la petanca mejora la circulación, fortalece el corazón, mantiene al cerebro activo, favorece el descanso y la producción de endorfinas, lo que a su vez mejora el estado de ánimo del mayor.

Con carácter general, cualquier juego o deporte en equipo que realice una persona mayor proporciona unos claros beneficios para la mente y el estado anímico. La petanca permite el esparcimiento y la diversión, así como mantener activa la mente. Además, específicamente, se trata de una actividad de primer orden para luchar contra la soledad del mayor: se juega por equipos, fuera de casa y atrae la atención de otros curiosos. También son ventajas de carácter psicológico las necesarias concentración y atención durante el juego, la motivación que la búsqueda del triunfo siempre genera en cualquier tipo de competición; se juega para ganar, lo que siempre es un estímulo. Por último, el juego estimula la comunicación y las habilidades sociales (se conocen otras personas, se charla e interactúa), evitando así la tendencia al aislamiento de las personas mayores.

En el plano físico, la petanca exige un trasiego continuo de los jugadores, tanto cuando lanzan la bola como cuando observan y analizan los avatares del juego. Durante toda la duración de la partida (alrededor de sesenta minutos por término medio) todos los jugadores se encuentran en continuo movimiento, a pesar de que el juego se haga “con los pies juntos”. Además, los movimientos del juego (agacharse para coger la bola, sujetarla y lanzarla a la distancia justa) son muy útiles para fortalecer piernas y brazos y combatir problemas en las articulaciones y las manos. Por último, la petanca exige una visión activa (seguimiento de las bolas, cálculo de distancia, etc.) que redunda en beneficio de la agudeza visual.

Aunque se trata de un juego sencillo y que no requiere grandes esfuerzos, como en cualquier otra actividad física, en la petanca es necesario observar algunas recomendaciones. Por ejemplo: siempre es conveniente realizar un pequeño calentamiento muscular en brazos y piernas antes de iniciar el juego; beneficiarse del sol, pero sin abusar, protegiéndose la cabeza y buscando para jugar (en verano) las horas de menos calor. No se ponga cualquier calzado: el juego exige una larga permanencia en pie y algunos movimientos y flexiones bruscas; mejor unas cómodas zapatillas de deporte. Atención al agacharse, no se dañe la zona lumbar, y ojo con las tensiones en brazos y piernas al lanzar la bola; en general, evite los movimientos bruscos. Y, como siempre, no olvide que una buena hidratación es necesaria para cualquier actividad física; lleve una botella de agua y beba lo preciso. Anímese, observe estos pequeños requisitos y disfrute de una buena partida.

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