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El Camino de Santiago: Todos los caminos conducen a Compostela

Los antiguos peregrinos iniciaban el Camino de Santiago en la puerta de sus casas; sin llegar a tanto, actualmente se puede planificar en la forma que se quiera y desde el lugar que se quiera, aunque lo más clásico sigue siendo el Camino Francés.

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Los antiguos peregrinos iniciaban el Camino de Santiago en la misma puerta de sus casas; sin llegar a tanto, actualmente existe una decena de itinerarios que confluyen en Santiago de Compostela o enlazan con alguna de las rutas históricas principales, como el Camino Francés, la más frecuentada de todas.

No existe un punto de comienzo obligatorio, aunque algunas de las rutas tradicionales tienen lugares de partida clásicos, como Roncesvalles en el Camino Francés, lugar en el que comienzan muchos peregrinos de todo el mundo. Se puede hacer el Camino por etapas, siempre y cuando éstas estén ordenadas cronológicamente y geográficamente. Sin embargo, si se hace solamente la distancia mínima exigida (últimos 100 ó 200 km), se debe sellar siempre al inicio y al final de cada etapa, incluyendo la fecha correspondiente, de forma que se vea que el peregrino ha retomado el Camino en el mismo lugar en el que lo había abandonado.

El itinerario más frecuentado del Camino de Santiago es el Camino Francés, preferido en todo su recorrido o en parte por más del 63 por ciento de los peregrinos; esta ruta empieza en la localidad de Saint Jean de Pied de Port (Francia) y su primera etapa es Roncesvalles, ya en España, aunque también existe una alternativa que comienza en Somport y se une a la anterior en Puente la Reina, sin pasar por Pamplona. El Camino Francés se prolonga durante 733 kilómetros hasta Santiago; alrededor de un mes de camino (31 etapas recomendadas), si se recorre en su totalidad. El camino pasa por numerosas poblaciones (Pamplona, Puente la Reina, Estella, Logroño, Santo Domingo de la Calzada, Burgos, Carrión de los Condes, León, Ponferrada, Sarria, Portomarín, etc.), en las que se puede confluir desde cualquier otro punto de España.

Para buena parte de los caminantes, Sarria (a la que se llega en unas 21 jornadas) es el auténtico inicio del Camino de Santiago, ya que esta localidad de Lugo se encuentra muy cerca de los míticos y últimos cien kilómetros, la distancia mínima que hay que recorrer a pie para ganar la Compostela. Desde Sarria, donde además confluyen el Camino del Norte y el Francés, Santiago de Compostela está a 114 kilómetros, lo que equivale a cinco días de camino, ¿quién no puede con eso?

Otros itinerarios populares son el Camino Portugués, que empieza en Tuy y llega a Santiago en seis días; el Camino del Norte, con inicio en Irún, que recorre todo el norte peninsular  y se une al Camino Francés en Arzúa (La Coruña); el Camino Primitivo, que lleva en trece etapas de Oviedo a Santiago; el Camino de los Ingleses, con dos salidas distintas (Ferrol y La Coruña) que se unen en Hospital de Bruma para seguir juntas hasta Compostela. Por último, entre los preferidos por los peregrinos, la Vía de la Plata, veintiséis etapas que unen Sevilla con Astorga, ya en el Camino Francés. Además, el Camino de Santiago tiene dos epílogos que prolongan la experiencia más allá de Compostela; uno llega a Finisterre y el otro a Muxía, en la Costa da Morte.

Para hacer el Camino de Santiago es conveniente realizar un pequeño entrenamiento previo, que implique andar diariamente más de diez kilómetros; por otra parte, el calzado que se use no debería ser recién comprado, sino que se haya adaptado a nuestros pies y tenga una comodidad probada. La media diaria durante el Camino suele ser de 25 km, pero cada persona tiene un ritmo distinto, y pueden hacerse distancias más cortas o más largas dependiendo de la condición física de cada uno. El Camino debe planificarse en todos sus detalles, y para ello existen decenas de empresas especializadas, que transportan las mochilas pesadas de un albergue al siguiente. Hay que recordar también que lo importante del Camino no es solo el esfuerzo y la acreditación, sino las experiencias que se viven durante la marcha, la soledad, el paisaje, las relaciones son los demás peregrinos. Una experiencia, sin duda, única en la vida, y muy adecuada para edades más dadas a la reflexión.

Artículo confeccionado con información de la Oficina de Acogida del Peregrino, de Santiago de Compostela, y de la Guía Práctica del Camino de Santiago (Eroski Consumer).