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Dele alegría a su cuerpo : márquese un bailecito

Una forma sana, fácil y alegre de hacer ejercicio.

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Las mujeres lo han sabido siempre, los hombres empiezan a entenderlo ahora: bailar es divertido, estimulante y muy adecuado para la salud de alma y cuerpo. Especialmente para las personas mayores. No lo piense más: convenza a su pareja y salga a la pista.

Dele alegría a su cuerpo: márquese un bailecito

A priori el baile es una actividad que parece estar asociada a la juventud, pero ese es un estereotipo que obedece a pautas culturales del siglo pasado, cuando una de las diversiones de los jóvenes era la discoteca y, antes aún, los famosos guateques. Lo cierto es que, salvo honrosas excepciones, cada vez se baila menos, y es una pena, porque bailar es una manera fácil y divertida de hacer actividad física.

Además del aspecto lúdico, bailar ofrece numerosos beneficios para las personas mayores, relacionados sobre todo con la actividad física que la danza conlleva. Desde el punto de vista fisiológico, el baile tiene una ventaja añadida respecto a otras actividades físicas: no resulta aburrido ni reiterativo.El baile fortalece los músculos, sobretodo de piernas y caderas (también los brazos en algunos bailes); aumenta la flexibilidad y la resistencia; y mejora la coordinación y el equilibrio, por lo que sirve para prevenir las caídas. También contribuye a mantener el peso, controlar la presión sanguínea, paliar dolores articulares y prevenir la osteoporosis. Igualmente, mantiene el cerebro más irrigado, lo que ayuda a prevenir el deterioro cognitivo, y beneficia los sistemas cardiovascular y respiratorio. En el caso de personas que sufren artritis, párkinson o alzhéimer, parece demostrado que el baile ayuda a estimular las capacidades físicas y psíquicas. Diversos estudios sobre los beneficios físicos del baile en personas mayores han establecido que, a través del baile, los adultos mayores pueden mejorar de manera significativa su capacidad aeróbica, la resistencia, fuerza y flexibilidad de su masa muscular, la agilidad y el equilibrio.También se apreció que la danza podría beneficiar igualmente la mineralización de los huesos, así como reducir los riesgos cardiovasculares y de caídas. Además, en pacientes con insuficiencia cardía cacrónica, bailar(especialmente el vals) puede mejorar la capacidad funcional y la dilatación del endotelio, de un modo similar a como lo hace el ejercicio aeróbico tradicional.En la actualidad, gracias a los centros y asociaciones de personas mayores, las actividades municipales para la tercera edad, los programas de envejecimiento activo, etc.,las personas mayores tienen acceso a una amplia variedad de programas de actividades que incluyen el aprendizaje y la práctica de bailes. Destacan los bailes de salón, de movimientos sencillos y repetitivos, que deben bailarse en pareja; no necesariamente la propia, ya que esta actividad propicia el establecimiento de nuevas relaciones.También existen los bailes de salón en línea, como el country, en los que se baila individualmente.En general cualquier baile puede ser adecuado, aunque siempre teniendo en cuenta las propias preferencias y limitaciones. En cualquier caso es importante escuchar al cuerpo y detenerse si se siente algún dolor o un cansancio excesivo. Igual que en otras actividades físicas, para bailar es conveniente usar ropa cómoda y amplia, que permita una buena circulación sanguínea y no pasar frío o calor, llevar zapatos cómodos y que no resbalen, e hidratarse correctamente.La forma física que tengamos nos permitirá acceder a unos bailes u otros, pero siempre teniendo en cuenta que los movimientos de los mayores son más limitados, por lo que es recomendable decantarse inicialmente por bailes más sencillos, como la salsa, el mambo o el pasodoble.Cuando se vaya cogiendo confianza y dominando los ejercicios básicos será momento para lanzarse a empeños más complicados como el tango o el chachachá.

Lo importante es sentirse siempre cómodos y motivados con el ejercicio, de forma que podamos ir adquiriendo más capacidades y enfrentándonos a pequeños retos cada vez más complicados.

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